Astillero
La Jornada, 17 de mayo, 2024

No es una exageración quisquillosa la que han planteado representantes de Morena y otros partidos ante el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) para que cambie de color identitario, pues gradualmente ha sido despojado del rosa distintivo por una corriente de falso apartidismo que este domingo tendrá una reunión masiva en la capitalina Plaza de la Constitución, y en decenas de sitios públicos del país, a fin de impulsar las candidaturas de una coalición partidista a la Presidencia de la República y a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La apropiación del rosa apartidista se ha dado con una gradualidad tolerada inicialmente, y luego asumida abiertamente por Lorenzo Córdova Vianello, quien presidió el INE hasta marzo de 2023, mientras el proceso de captación cromática tuvo su primera expresión en noviembre de 2022, con José Woldenberg, primer presidente del entonces Instituto Federal Electoral, como orador. El propio Córdova, ya habiendo dejado la presidencia del INE, fue igualmente orador en un acto rosa en febrero del año en curso.
Aun cuando las acometidas rosáceas tuvieron desde el principio suficientes elementos denotativos de la carga partidista que les animaba, ni la administración de Córdova (luego copartícipe) ni la de Guadalupe Taddei (enredada en hilos heredados y otros autogenerados) tuvieron decisión para enfrentar tal despojo.
Lo que ha sucedido progresivamente, y será confirmado ostentosamente este domingo, significa una forma de distorsión ¿delictiva? de la institucionalidad electoral pues, de entrada, usa el color del árbitro en la camiseta de uno de los competidores. Una de las preocupaciones históricas de los organizadores electorales (IFE-INE) ha sido que no haya actos abiertos de promoción o inducción al voto mediante signos o hechos tramposos (entre ellos, los colores en las casillas, por ejemplo).
Y la marea rosa de este 19 ya ha sido asumida formalmente por Xóchitl Gálvez y su coalición como un acto de campaña que se sumará a los gastos partidistas. Incluso, la hidalguense ha señalado que el cierre de campaña de ella y Taboada será este domingo en el Zócalo. A confesión de parte, relevo de pruebas.
El uso del rosa fue señalado con insistencia como una farsa ideada por Claudio X. González a través de una serie de membretes apartidistas (que, al mismo tiempo y en acuerdo con PAN, PRI y PRD, impulsaban la postulación ciudadana de Gálvez). Zedryk Raziel publicó el 8 de este mes, en el diario hispano El País, que “las marchas de noviembre de 2022 en defensa del Instituto Nacional Electoral (INE) fueron promovidas como apartidistas, un resurgimiento de la sociedad civil frente a la aplanadora de Morena y el presidente AMLO. Sin embargo, un documento del Partido Acción Nacional (PAN) obtenido por El País revela que los partidos de la alianza opositora tuvieron mucha implicación en la organización de aquellas protestas en la Ciudad de México y los estados, aunque se mantuvieron en un segundo plano una vez que salieron a las calles”.
Un mes después de estas primeras marchas, Santiago Creel dijo ante el Consejo Nacional del PAN, conforme a la minuta que obtuvo Zedryk Raziel, que no fueron espontáneas; estuvimos trabajando junto con las organizaciones de la sociedad civil horas, horas construyéndolas, negociando (https://goo.su/GTUh8e )./
¿Un tribunal electoral serio y confiable (es decir, no lo que ahora hay) llegaría a la conclusión fundada de que fueran inválidos los votos emitidos a favor de candidaturas que hubieran utilizado los colores del INE para promoverse? ¿Estaría legal, ética y cívicamente justificado que ciudadanos impugnaran en delante la colocación del rosa en vestimenta, papelería e identificaciones en material del INE, e incluso rechazaran que en las mesas receptoras del voto hubiera tal color, pues se estaría induciendo el voto a favor de Xóchitl Gálvez y otros candidatos, entre ellos Santiago Taboada? ¡Hasta el próximo lunes!