En los tiempos del priismo clásico, los opositores, y más si eran de izquierda, podían perder la vida. Ahora, lo más que llegan a perder es la vida privada.
Aunque el presidente haya vivido 12 años sin trabajar y con sólo 200 pesos en la cartera, basta con que en la Mañanera pongan un Excel (no tiene que ser verdadero) con el nombre de una persona para que el señalado sea percibido de plano como culpable.
¿Culpable de qué? De lo que sea, pero si fue criticado en la Mañanera seguramente es que está alejado de esos bellos principios guardados celosamente por el morenismo, que consisten en no robar (ja ja), no mentir (je je) y no traicionar al pueblo (jo jo).